| Tipo de arma | Unidad de las Artes |
| Rareza | ★★★★★★ |
Hubo una época en la que estaba confundido sobre la vida. Las arenas clandestinas de la Glorieta asfaltada suelen ser la primera opción para gente de mi tamaño y complexión. Pero la desolación del lugar me sacudió. Ese no era el sitio donde quería pasar el resto de mi vida. Así que me fui a La Fantoma, ¡una ciudad de oportunidades y punto de reunión de los ricos y famosos! ¡Hay sesiones conjuntas de la cámara, foros y expos! ¡DE TODO!
……
Pasó un año y me gasté todos mis ahorros en un vehículo. Un comerciante caritativo me ayudó a convertirlo en un restaurante nómada, que es justamente este de aquí. Y le digo “barco” porque está junto al mar. Mi “muelle” es donde amarro mi “barco”. Incluso en ese entonces encontré a unos cuantos asistentes. Me hice de un montón de créditos en serio durante el Festival de Obsidiana, cuando todo esto estaba lleno de turistas.
……
Pero dos años después, vi a cada vez más gente haciendo lo mismo que yo. Llegaban en su camioneta y se ponían a servirle a los turistas. El Festival de Obsidiana hizo y deshizo mi fortuna… ¿Construían cada vez más hoteles elegantes, pero yo tenía cada vez menos comensales? Ese año vi a un Felino igualito a mí. Se gastó toda su fortuna y terminó sin nada…
……
Ya habían pasado tres años. No sabía cuánto tiempo iba a mantenerme a flote. Los ingresos iban en picada, ¡y ese Perro lo empeoraba! El canalla siempre estacionaba su food truck justo enfrente del mío, y todavía tenía el descaro de venir a mi puesto y decirles a mis comensales que yo ya estaba por quebrar… Sentía ganas de matar a ese maldito.
……
Yo era el último en el “barco”. Empecé a empacar mis cosas y pensaba “navegarlo” de vuelta a casa. Pero ese mismo año, La Fantoma fue golpeada por una marejada. Cuando el desastre terminó, llegó un equipo médico de B&R de Endfield... ¿Y eso qué tiene que ver con mi negocio? No tiene nada que ver con mi negocio, pero una noche salí y escuché a los Endfielders admirando la belleza estrellada de este lugar. Miré alrededor y vi la playa oscura atestada de conchas arrastradas por las grandes olas. Algunas brillaban con una luz suave y tenue. De pronto recordé cómo veíamos todo esto cuando apenas empezaba el festival y todavía no había tanta gente. Entonces se me ocurrió algo: al día siguiente empeñé mi “barco”, conseguí unas conchas luminosas y las decoré con varios accesorios. Así es. Estás sosteniendo exactamente eso. ¿Y luego qué pasó? Pues conseguimos todavía más “muelles” y mi “barco” va navegando bien tranquilo.
Te voy a contar algo: pienso firmar un contrato por esta playa. Sí, así como lo oyes. La que tienes bajo los pies. ¡Voy a moler estas conchas para crear la Costa del Resplandor Eterno! Incluso ya le puse nombre: Sueños del Mar de polvo estelar. A lo mejor los organizadores del Festival de Obsidiana eligen mi playa para su próximo evento nocturno. No faltes, porque te voy a dar un descuentazo.
¿Y qué pasó con ese mugroso Perro? Ah, pues ahí está, justo por allá. Ahora somos socios. ¿Por qué lo elegí? Porque los empresarios de La Fantoma siempre se echan la mano. Así fue como hicimos este lugar.